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Luz roja e infrarroja: ¿Qué dice la investigación sobre las longitudes de onda de la luz?

Magdalena Bürk

La luz roja y la infrarroja a menudo se promocionan con grandes promesas. Este artículo, en cambio, examina lo que la ciencia realmente dice sobre las diferentes longitudes de onda.

Desde la luz azul hasta la luz roja y el infrarrojo cercano: cada longitud de onda tiene efectos diferentes y está investigada en distintos grados. Aquí se clasifican estas diferencias longitud de onda por longitud de onda.

Es importante saber: El artículo describe el estado general de la investigación sobre las longitudes de onda de la luz. No hace afirmaciones sobre la eficacia individual de un producto específico y no sustituye el asesoramiento médico.

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El principio detrás: ¿Por qué luz en absoluto?

La luz es radiación electromagnética. El ojo humano solo percibe una pequeña parte de ella: la luz visible de aproximadamente 380 a 700 nanómetros (nm). Justo después se encuentra el infrarrojo cercano, invisible para el ojo, pero igual de real para la piel.

¿Por qué la investigación se interesa precisamente en el rango entre 480 y 1060 nm?

Porque aquí se encuentra una ventana óptica: en este espectro, la absorción por agua, hemoglobina y melanina en la piel es relativamente baja, lo que permite que la luz penetre más profundamente en el tejido que en las longitudes de onda adyacentes [1]. Esto explica por qué la investigación en fotobiomodulación históricamente se ha centrado en esta ventana: no porque otras longitudes de onda sean ineficaces, sino porque aquí es donde se produce la interacción mejor estudiada con la biología celular.

Las longitudes de onda en resumen

LUZ AZUL Y VERDE

480 nm y 525 nm

LUZ ROJA

630 nm y 660 nm

LUZ INFRARROJA CERCANA

810nm, 830nm, 850 nm, 940nm & 1060 nm

Luz azul y verde (480 nm y 525 nm): superficial, pero versátil

La luz visible de onda corta penetra apenas de uno a tres milímetros en la piel, actuando principalmente de manera superficial [2].

Un efecto bien documentado de la luz azul en el rango de 400–470 nm es su acción antimicrobiana. Un estudio de laboratorio publicado en 2023 mostró que la luz azul estimula las porfirinas propias del cuerpo en bacterias como Cutibacterium acnes, generando especies reactivas de oxígeno que pueden eliminar las bacterias [3].

Al mismo tiempo, la investigación en cronobiología muestra que la luz azul es el sincronizador más fuerte conocido del reloj interno. Se procesa a través de receptores especiales en la retina y suprime de manera confiable la liberación de melatonina [4]. Para su uso nocturno, este es un factor relevante. La luz verde (alrededor de 525 nm) es un campo de investigación más reciente pero en crecimiento. Un trabajo de revisión sistemática de 2025 describe efectos sobre células relacionadas con los huesos a través de opsinas y canales iónicos [5].

Luz roja (630 nm y 660 nm): el rango clásico y mejor documentado

La luz roja se encuentra en el extremo inferior de la ventana de absorción roja de la citocromo-c-oxidasa y penetra de dos a cinco milímetros en la dermis [2]. Es una de las longitudes de onda más estudiadas en toda la investigación de PBM. Un estudio controlado en humanos de 2014 investigó específicamente el efecto de la luz roja e infrarroja cercana en los parámetros de la piel. Se midieron, entre otros, la densidad de colágeno intradérmico mediante ultrasonido, así como la profundidad visible de las arrugas y la rugosidad de la piel. El resultado: un aumento estadísticamente significativo de la densidad de colágeno en comparación con los controles no tratados [6]. Es uno de los estudios en humanos más sólidos disponibles sobre este efecto específico. La luz roja también aparece regularmente en la regeneración muscular: un estudio de 2012 en jugadoras de baloncesto de élite combinó la irradiación con luz roja con mediciones de la calidad del sueño, la melatonina en suero y el rendimiento de resistencia. El resultado: niveles de melatonina significativamente más altos y mejor calidad de sueño en el grupo de luz roja en comparación con el placebo [7]. Un estudio reciente de 2025 confirmó en comparación directa con la luz azul que los niveles de melatonina se recuperan significativamente más rápido bajo luz roja que bajo luz azul [8].

Infrarrojo cercano (810nm, 830nm y 850nm): el óptimo físico

Entre 810 y 850 nm se encuentra, según las investigaciones actuales, el llamado óptimo de profundidad de penetración y acoplamiento a la citocromo-c-oxidasa [1, 2]. La luz en este rango puede penetrar en capas de tejido más profundas, como la musculatura superficial y cerca de las articulaciones, mucho más que la luz visible.

Este rango es, con diferencia, el más investigado, incluso en el contexto deportivo. Un estudio controlado con placebo de 2017 investigó específicamente qué intensidad de irradiación de luz de 810 nm antes del entrenamiento muestra el efecto óptimo en el rendimiento muscular y la recuperación [9]. Un trabajo de revisión sistemática con metaanálisis de 2018 evaluó numerosos estudios controlados sobre rendimiento muscular y fatiga, y encontró en el análisis conjunto efectos favorables sobre el número de repeticiones, el tiempo hasta el agotamiento y los niveles de lactato en sangre [10].

También en el caso del dolor muscular de aparición tardía (DOMS), la evidencia es relativamente sólida: un metaanálisis reciente de 2025, que evaluó 14 estudios controlados en el rango de longitudes de onda de 660–950 nm, encontró efectos estadísticamente significativos: una reducción moderada del dolor a las 72 y 96 horas después del esfuerzo, así como una mejora notable de la fuerza muscular a las 24 y 48 horas en comparación con el placebo [11]. Los autores enfatizan que, en general, la evidencia sigue siendo heterogénea y se necesita más investigación de alta calidad.

  • LAS ONDAS INFRARROJAS MÁS LARGAS

  • (940 nm y 1060 nm): creciente, pero más delgado

    A partir de aproximadamente 950 nm, el agua comienza a desempeñar un papel cada vez más relevante como absorbente. Esto cambia el comportamiento físico en comparación con la ventana clásica de 810–850 nm: la profundidad de penetración teórica sigue aumentando, mientras que la acoplamiento a la citocromo-c-oxidasa tiende a ser más débil [1].

    Aquí se requiere honestidad: Para el rango alrededor de 940 nm, hay evidencia creciente, pero más delgada en comparación con 810–850 nm. Para 1060 nm, los datos son aún más escasos: una revisión especializada incluso discute un mecanismo alternativo para este rango: agua mitocondrialmente ligada en lugar de la citocromo-c-oxidasa como punto de ataque primario [12]. Esto es científicamente interesante, pero no está tan bien respaldado como los hallazgos de la ventana clásica de rojo/infrarrojo cercano.

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Conclusión:

Base sólida, límites honestos

La investigación sobre la fotobiomodulación muestra un panorama diferenciado:

  • nuestras longitudes de onda entre 630nm - 850 nm son el rango científicamente mejor respaldado, con el conjunto de estudios más amplio y establecido, especialmente en la formación de colágeno, regeneración muscular y metabolismo energético celular.
  • 480 nm (Azul) muestra un efecto específico bien documentado (antimicrobiano) y un papel claramente demostrado en la cronobiología.
  • 525 nm (Verde) es un campo de investigación joven y emergente con un mecanismo independiente.
  • 940 y 1060 nm se encuentran físicamente en el rango de penetración más profunda, pero tienen una base de evidencia más delgada en comparación; se necesita más investigación antes de poder hacer afirmaciones sólidas.

Y el hilo conductor más importante en toda la literatura: el mecanismo de acción subyacente, especialmente la hipótesis de fotodisociación de NO, se considera la explicación más aceptada, pero no probada concluyentemente [13].

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FUENTES

  1. de Freitas, L.F. y Hamblin, M.R. (2016) 'Mecanismos Propuestos de Fotobiomodulación o Terapia de Luz de Bajo Nivel', IEEE Journal of Selected Topics in Quantum Electronics, 22(3), pp. 348–364. doi: 10.1109/JSTQE.2016.2561201.
  2. Avci, P. et al. (2013) 'Terapia Láser (Luz) de Bajo Nivel (LLLT) en la Piel: Estimulante, Curativa, Restauradora', Seminars in Cutaneous Medicine and Surgery, 32(1), pp. 41–52. doi: 10.12788/j.sder.0032.
  3. Cotter, L. et al. (2023) 'Efectos Antimicrobianos de la Terapia de Luz Azul Contra Cutibacterium acnes: Dosificación Óptima e Impacto de Tratamientos Seriados', JSES International, 8(2), pp. 328–334. doi: 10.1016/j.jseint.2023.11.020.
  4. Wahl, S. et al. (2019) 'El Reloj Interno – La Luz Azul Marca el Ritmo Humano', Journal of Biophotonics, 12, e201900102. doi: 10.1002/jbio.201900102.
  5. Bao, W., Zhuang, J., Liu, F., Hu, J., Chen, X. y Jiang, Y. (2025) 'Fotobiomodulación con Luz Verde: Una Revisión Sistemática de Nuevos Enfoques para el Tratamiento de la Reparación Ósea', Photobiomodulation, Photomedicine, and Laser Surgery, 43(12), pp. 565–584. doi: 10.1177/25785478251381479.
  6. Wunsch, A. y Matuschka, K. (2014) 'Ensayo Controlado para Determinar la Eficacia del Tratamiento con Luz Roja e Infrarroja Cercana en la Satisfacción del Paciente, Reducción de Líneas Finas, Arrugas, Aspereza de la Piel y Aumento de la Densidad de Colágeno Intradérmico', Photomedicine and Laser Surgery, 32(2), pp. 93–100. doi: 10.1089/pho.2013.3616.
  7. Zhao, J., Tian, Y., Nie, J., Xu, J. y Liu, D. (2012) 'Luz Roja y la Calidad del Sueño y Rendimiento de Resistencia de Jugadoras de Baloncesto Chinas', Journal of Athletic Training, 47(6), pp. 673–678. doi: 10.4085/1062-6050-47.6.08.
  8. Sanchez-Cano, A., Luesma-Bartolomé, M.J., Solanas, N. y Orduna-Hospital, E. (2025) 'Efectos Comparativos de la Luz LED Roja y Azul en los Niveles de Melatonina Durante una Exposición de Tres Horas en Adultos Sanos', Life, 15(5), 715. doi: 10.3390/life15050715.
  9. de Oliveira, A.R. et al. (2017) 'Terapia de Fotobiomodulación Infrarroja Pre-Ejercicio (810 nm) en el Rendimiento Muscular y Recuperación Postejercicio en Humanos: ¿Cuál es la Potencia Óptima?', Photomedicine and Laser Surgery, 35(11), pp. 595–603. doi: 10.1089/pho.2017.4343.
  10. Vanin, A.A. et al. (2018) 'Terapia de Fotobiomodulación para la Mejora del Rendimiento Muscular y Reducción de la Fatiga Muscular Asociada al Ejercicio en Personas Sanas: Una Revisión Sistemática y Meta-Análisis', Lasers in Medical Science, 33(1), pp. 181–214. doi: 10.1007/s10103-017-2368-6.
  11. Tsou, Y.-A., Chang, N.-J. y Chang, W.-D. (2025) 'Efectos de la Terapia de Fotomodulación para el Dolor Muscular de Aparición Tardía: Una Revisión Sistemática y Meta-Análisis', Journal of Functional Morphology and Kinesiology, 10(3), 277. doi: 10.3390/jfmk10030277.
  12. Hamblin, M.R. (2018) 'Mecanismos y Señalización Redox Mitocondrial en Fotobiomodulación', Photochemistry and Photobiology, 94(2), pp. 199–212. doi: 10.1111/php.12864.
  13. Quirk, B.J. y Whelan, H.T. (2020) 'Qué Hay en el Corazón de la Fotobiomodulación: Luz, Citocromo C Oxidasa y Óxido Nítrico – Revisión de la Evidencia', Photobiomodulation, Photomedicine, and Laser Surgery, 38(9), pp. 527–530. doi: 10.1089/photob.2020.4905.

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